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Traducido por Fernando Battaglini
Aunque crecí en Minnesota, he vivido en Nueva York desde que terminé la universidad. Como resultado, conozco a mucho fanáticos de los Mets y los Yankees. Los fanático de los Yankees… ¡madre mía! (Los fanáticos de los Mets, claro, tienen sus propias patologías que no vienen al caso). Podrías decirle que su equipo tiene el segundo mejor porcentaje de victorias de tercer orden en el beisbol, es cuarto en carreras por juego y quinto con menos carreras permitidas por juego en las mayores, empatado en segundo lugar en DRA-, primero en DRC+ y ni siquiera te escucharán. Porque están muy ocupados diciendo que deberían despedir a Cashman, que deberían botar a Boone, que Chisholm es un inútil, que Wells es un inútil, que McMahon es un inútil, que Doval es terrible, que Bird es terrible, ¡Dios mío, subieron a Volpe! y cualquier otra cosa negativa que puedan encontrar sobre un equipo empatado en el tercer mejor récord del deporte. Nada les parece lo suficientemente bueno.
Pero entre aquellos fanáticos que son razonables, quienes concederán que este es, de hecho, un muy buen equipo de pelota; existe otra preocupación: No logran vencer a los equipos buenos. Si, están derrotando a los equipos a los que se supone que deben vencer, pero al comenzar la jornada de hoy, su balance es de 1-8 en contra a equipos con un récord de .500 o superior. Ciertamente han apabullado a los equipos con balance negativo y es muy probable que se clasifiquen a la postemporada, pero ese registro de 1-8 ante clubes de buen nivel sugiere una eliminación en la postemporada, lo que extendería su angustiosa sequía de títulos de 16 año, un lapso tan extenso que solo 19 de los 29 equipos restantes estantes tienen un hiato mayor.
Ahora bien, existen razones para creer que el registro de los Yankees frente a equipos con balance ganador mejorará. En parte, esto se debe a que solo han disputado nueve partidos con equipos con balance ganador. En la Liga Americana, por supuesto, no ha habido muchas oportunidades de enfrentarse a equipos con un balance de .500 o superior. Pero si Seattle (23-27; Los Yankees tienen marca de 2-1 en contra de ellos), Baltimore (21-28; 5-2) y Texas (23-25; 4-2) logran alcanzar un registro ganador, ese 1-8 se transformaría en un 22-19 y toda la premisa se desmoronaría.
Pero digamos que no es así. ¿Cómo les va en la postemporada a los equipos que terminan la temporada con un registro de .500 o inferior a equipos con un registro de .500 o superior (En adelante, “equipos con un registro ganador”)?
Durante las primeras décadas del siglo pasado, la respuesta habría sido “bastante mal.” Entre 1901 y 1968, solo 15 de los 130 equipos que jugaron la Serie Mundial, la cual constituía la única seria de postemporada en aquel entonces, no lograron ganar más de la mitad de sus partidos contra equipos con registro ganador. Y de esos, solo 5 se alzaron con la Serie Mundial: Los Cubs de 1908 (con registro de 30-36 frente a equipos con registro ganador), Los Red Sox de 1918 (17-17 en una temporada de 126 partidos, acortada por la Primera Guerra Mundial), Los Indians de 1920 (21-23), Los Yankees de 1923 (22-22) y Los Cardinals de 1926 (32-34). Dicho de otro modo, solo el 11.5 % de los equipos que participaron en la postemporada perdieron la mitad o más de sus partidos contra equipos con registro ganador, y de estos, únicamente el 33.3 % ganó la Serie Mundial.
Pero eso cambió en 1969, cuando las Grandes Ligas se expandió a dos divisiones por liga, duplicando el número de equipos que se clasificaban a la postemporada. Cuatro años más tarde, en 1973 los A’s (con marca de 34-38 en contra equipos con registro ganador) derrotaron a los Orioles (37-35) en la Serie de Campeonato de Liga Americana, y los Mets (30-36) derrotaron a los Reds (46-32) en la Serie Campeonato de La Liga Nacional. Aquello preparó el escenario para la primera Serie Mundial de la historia disputada entre equipos que registraban un registro perdedor frente a oponentes con registro ganador.
Y cada expansión siguiente de la postemporada incorporó más equipos, con peores registros en la temporada regular y una mayor posibilidad de tener dificultades ante equipos con registros ganadores. Las series más cortas, Las Series de Comodín de un solo juego y al mejor de tres juegos y las Series Divisionales al mejor de cinco, no hicieron más que acentuar la aleatoriedad que ya venía en aumento.
A partir de 1995, ocho equipos participaron en la postemporada; la cifra aumentó a 10 en 2012 y a 12 en 2022. (Estoy dejando de lado el año 2020).
Desde 1995, 274 equipos se han clasificado para los playoffs. De ellos, 97 o el 35.4%, no lograron obtener más victorias que derrotas frente a equipos con registro ganador. Compárese esto con el 11.5 % de dichos equipos que llegaron a la Serie Mundial antes de la era de los juegos divisionales.
Sin embargo, la preocupación de los aficionados de los Yankees no radica en si el equipo jugará en octubre. Dada la debilidad de la Liga Americana este año, sus probabilidades son buenas (PECOTA las sitúa en un 97.5 %). La cuestión es cómo les irá. ¿Acaso no suelen quedar eliminados prematuramente de los playoffs aquellos equipos incapaces de vencer a otros equipos ganadores?
Así es como les ha ido desde 1995:
- 34 de los 97 equipos con un registro de .500 o inferior frente a equipos con registro ganador jugaron la ronda de Comodines, 16 resultaron ganadores, lo que representa un 47%.
- 79 de los 97 jugaron la Serie de División, 39 resultaron ganadores (49%)
- 39 de los 97 jugaron la Serie de Campeonato, 19 resultaron ganadores (49%)
- 19 de los 97 jugaron la Serie Mundial, 11 resultaron ganadores (58%)
Entonces, en las tres primeras rondas, los equipos con un récord de .500 o inferior frente a equipos con récord ganador tenían, básicamente, las mismas probabilidades de ganar que al lanzar una moneda al aire. En la Serie Mundial, esas probabilidades aumentan.
Puesto de otra manera, nuestros equipos objetivos eran:
- 16-18 en la serie del comodín, comparado con 18-16 para equipos con registro ganador en contra de equipos ganadores.
- 39-40 en la Serie de División versus 81-80
- 19-20 en la Serie de Campeonato versus 41-40
- 11-8 en la Serie Mundial versus 19-22.
- Total de Postemporada 85-86 versus 159-158
Aquí están los equipos que se vieron desconcertados por oponentes con récord ganador y que llegaron a la Serie “en negrita” con su registro frente a equipos ganadores entre paréntesis.
- 1997. Los Indians (19-28) perdieron contra los Braves
- 2000. Los Yankees (42-43) ganaron a los Mets
- 2001. Los Diamondbacks (42-43) ganaron a los Yankees
- 2002. Los Angels (38-42) ganaron a los Giants
- 2006. Los Cardinals (21-26) ganaron a los Tigers (40-40)
- 2008. Los Phillies (43-36) ganaron a los Giants
- 2010. Los Giants (33-41) ganaron a los Rangers (39-42)
- 2011. Los Cardinals (30-30) ganaron a los Rangers (35-37)
- 2014. Los Giants (27-31) ganaron a los Royals (44-45)
- 2015. Los Mets (28-38) perdieron contra los Royals
- 2019. Los Nationals (48-48) ganaron a los Astros
- 2021. Los Braves (31-37) ganaron a los Astros
- 2022. Los Phillies (34-47) ganaron a los Astros
- 2023. Los Rangers (42-45) ganaron a los Diamondbacks (40-50)
De los 97 equipos mencionados anteriormente, 11 superaron tres (o, en el caso de los Giants de 2014, los Nationals de 2019 y los Rangers de 2023, cuatro) rondas para alzarse con la Serie Mundial, lo que representa una probabilidad de 11.3%.
Ciertamente, esa una proporción menor que la de 5 de los 15 clasificados a la Serie Mundial antes de la era de las series divisionales (33.3%), pero esos equipos no tenían que ganar dos o tres series tan solo para llegar a la ronda final. Si consideramos cada ronda de la postemporada como un lanzamiento de moneda, cabría de esperar que un equipo que disputa el Comodín tenga un 6.3% de probabilidades (0.54) de ganarlo todo. Si obtienen un pase directo, esa probabilidad aumenta a 12.5% (0.53)
Desde que comenzaron las Series Divisionales en 1995, 79 equipos (excluyendo a aquellos eliminados en la ronda de comodines) que no obtuvieron más victorias que derrotas frente a clubes con registro ganador participaron en las Series Divisionales. Teóricamente, 79 x 12.5 % = 10 de esos equipos podrían haber ganado la Serie Mundial. En la práctica, 11 lo lograron. No existe evidencia de que tener un registro perdedor frente a equipos con registro ganador constituya un obstáculo para el éxito en la postemporada.
Quizás Cole no regrese con fuerza. Quizás Schlittler se desgaste a lo largo de una temporada completa. Quizás Weathers se lesione (Eso es, probablemente, algo más que un quizás.) Quizás el arriesgado número de equilibrismo de Bednar se desmorone. Quizás los Yankees sigan obteniendo escasa o nula ofensiva de cuatro puestos en la alineación (Cinco, si Caballero no regresa de la lista de lesionados con la misma fuerza que antes.) Todo ello es posible, al igual que las lesiones. Y todo ello perjudicaría a los Yankees en octubre.
Pero un balance negativo frente a equipos con balance positivo? Aunque persista, no nos dice nada sobre la probabilidad de éxito del equipo en octubre.
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